Durante la festividad se realizan actividades religiosas, culturales, deportivas y gastronómicas. Entre las tradiciones más arraigadas destacan las misas de novena, las procesiones, las peleas de gallos, el pago a la tierra, los concursos de danzas típicas, la feria agropecuaria y artesanal, y los festivales gastronómicos donde se pueden degustar platos tradicionales de la región. Las noches se iluminan con quema de castillos y fuegos artificiales en la Plaza de Armas, y los bailes populares se prolongan hasta la madrugada.
El 15 de agosto es la fecha de las vísperas principales, una de las noches más emotivas de toda la celebración, con música en vivo, fuegos artificiales y una Plaza de Armas desbordante de fervor y alegría. El 16 de agosto es el Día Central, el punto culminante de la fiesta, con la gran procesión del Patrón San Roque al compás de la banda de músicos.
El momento más singular y legendario de la festividad es la procesión del santo hasta Mitapampa, donde San Roque ``juega una partida de cartas`` con San Jacinto, patrón del poblado de Mita. Ambos santos son dejados solos una noche junto a un juego de naipes sobre una mesa y, según la creencia de los lugareños, al día siguiente las cartas aparecen abiertas revelando el resultado del juego.

